NACIONES UNIDAS , 2 de diciembre de 2025: Las Naciones Unidas se enfrentan a un déficit financiero cada vez mayor, con cuotas de membresía impagas que se acercan a los 1.600 millones de dólares, lo que llevó al Secretario General António Guterres a advertir que la crisis de liquidez de la organización se encuentra en su nivel más grave en años. En su discurso ante la Quinta Comisión de la ONU, Guterres afirmó que la organización se encuentra bajo una “grave presión financiera”, con 760 millones de dólares en cuotas impagas arrastradas de 2024 y 877 millones adicionales pendientes de 2025. En conjunto, estos atrasos ascienden a aproximadamente 1.586 millones de dólares, lo que deja a la ONU con dificultades para cumplir con su presupuesto aprobado para operaciones, mantenimiento de la paz y funciones administrativas.

A finales de noviembre, solo 145 de los 193 Estados Miembros de la ONU habían pagado sus cuotas íntegramente. Las contribuciones restantes, muchas de ellas procedentes de importantes donantes, han dejado al organismo mundial dependiente de medidas temporales de ahorro de efectivo y préstamos de emergencia entre cuentas presupuestarias para mantener los servicios esenciales. Guterres afirmó que las limitaciones financieras ya están afectando la capacidad de la organización para cumplir los mandatos aprobados por la Asamblea General. Se ha ordenado a los departamentos de la Secretaría de la ONU que retrasen la contratación, congelen los gastos no esenciales y reduzcan las actividades de viajes y conferencias.
El Secretario General enfatizó que las medidas son necesarias para prevenir la interrupción de programas cruciales de mantenimiento de la paz, humanitarios y de desarrollo. En respuesta a la presión financiera, el Secretario General propuso una reducción del 15,1 % en el presupuesto ordinario de la ONU para 2026, lo que reduciría el total a 3.238 millones de dólares. El plan propuesto incluye la eliminación de 2.681 puestos, lo que representa una reducción del 18,8 % en la plantilla, junto con una disminución de más del 21 % en la financiación para misiones políticas especiales en comparación con 2025. Los recortes forman parte de una iniciativa más amplia de ahorro y eficiencia, conocida como ONU80, que marca un importante esfuerzo de reestructuración al acercarse la organización a su 80.º aniversario.
Guterres presenta propuesta presupuestaria de la ONU de 3.200 millones de dólares para 2026
En el marco de la reforma ONU80, las funciones administrativas y de apoyo se consolidarán en centros de servicios globales en Nueva York y Bangkok. Las operaciones de nómina y recursos humanos se centralizarán en tres lugares de destino, mientras que algunas funciones se reubicarán en regiones con menores costos para reducir los gastos generales. Estas medidas, según Guterres, buscan garantizar que la ONU se mantenga solvente y operativa en medio de los persistentes déficits presupuestarios. Si bien las reducciones propuestas son radicales, el Secretario General confirmó que los programas clave de desarrollo, en particular los que apoyan a África y el Sur Global, se verán protegidos de los recortes más drásticos.
Las reducciones más drásticas recaerán en los departamentos administrativos y administrativos, más que en las operaciones sobre el terreno o la ejecución de programas esenciales. Los problemas de liquidez de la ONU se han convertido en un problema recurrente, con contribuciones impagas que han afectado la estabilidad financiera de la organización durante varios años consecutivos. El presupuesto ordinario de la ONU , financiado con las contribuciones obligatorias de los Estados Miembros, cubre la labor principal de la Secretaría, los asuntos políticos, los derechos humanos y los programas de desarrollo económico. Los atrasos persistentes han obligado a la organización a retrasar los reembolsos a los países que aportan contingentes y a posponer el mantenimiento de varias instalaciones.
Los retrasos en la financiación mundial obstaculizan el cumplimiento de la misión principal de la ONU
La propuesta presupuestaria para 2026 se encuentra actualmente bajo revisión en la Quinta Comisión antes de ser presentada a la Asamblea General para su aprobación a finales de este mes. Guterres afirmó que los pagos puntuales de todos los Estados Miembros son esenciales para restablecer la salud financiera de la ONU y mantener su mandato global. La advertencia del Secretario General subraya la creciente tensión entre las crecientes demandas globales sobre las Naciones Unidas y los limitados recursos financieros proporcionados por sus Estados Miembros. Las operaciones principales de la ONU, como las misiones de mantenimiento de la paz, la coordinación humanitaria y las iniciativas de desarrollo sostenible, siguen dependiendo en gran medida del pago puntual y completo de las cuotas.
De aprobarse, el presupuesto propuesto para 2026 marcaría una de las mayores reducciones anuales del gasto operativo de la ONU en más de una década. Las reformas, si bien buscan preservar la estabilidad financiera de la institución, ponen de relieve la profunda presión fiscal que enfrenta la organización al prepararse para su octava década de servicio multilateral, lo que subraya la urgente necesidad de contribuciones puntuales de los miembros, financiación sostenible y una confianza constante en el mandato global de la ONU
